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miércoles, 29 de abril de 2020

Carl Jung y los fenómenos ocultos


Carl Jung y los fenómenos ocultos.

Una de las mentes más lúcidas y reconocidas que se acercó al tema del espiritismo para estudiarlo en profundidad fue  el psiquiatra Carl Gustav Jung (1875-1961).

Este acercamiento hacia lo que Carl Jung creía como realidad inobjetable, esto es, que los fenómenos paranormales existen; se tradujo en una tesis doctoral realizada en conjunto con Eugen Bleuer en la universidad de Zúrich en 1902, llamada Acerca de la psicología de los llamados fenómenos ocultos (Zur Psychologie und Pathologie sogenannter okkulter Phänomene).

A través de ella Carl Jung aborda el tema del espiritismo buscando estudiarlo desde una óptica científica, y acaso explicarlo como una rama inexplorada del saber que no está libre de interpretaciones basadas en el rigor científico.

La tesis de Carl Jung, Acerca de la psicología de los llamados fenómenos ocultos se divide en breves exposiciones que abarcan temas de gran importancia. Veamos algunos de ellos:
  • Un caso de sonambulismo en una joven (médium espiritista)
  • Actas de las sesiones espiritistas.
  • Desarrollo de las personalidades sonambúlicas.
  • Ciencia natural mística.
  • El hemi-sonambulismo.
  • Los automatismos.
  • Los movimientos automáticos de la mesa.
  • La escritura automática.
  • Las alucinaciones.
  • La alteración del carácter.
  • Relación con el ataque histérico.
  • La extensión de la hipnosis parcial.
  • La excitación psíquica.
  • Relación con las personalidades inconscientes.
  • La superioridad del rendimiento inconsciente.

A continuación compartimos con ustedes la tesis de Carl Jung, cuyas observaciones resultan imprescindibles para los interesados en los fenómenos paranormales.


Acerca de la psicología de los llamados fenómenos ocultos.
Zur Psychologie und Pathologie sogenannter okkulter Phänomene, Carl Jung (1875-1961)
Copia y pega el link en tu navegador para leer online o descargar Acerca de los fenómenos ocultos, de Carl Jung.
  • http://www.fundacion-jung.com.ar/cuadernos/cuaderno14.htm


jueves, 2 de abril de 2020

Jorge Luis Borges: El brujo postergado

Borges y Kodama in front of First Church, 1983

















Jorge Luis Borges: El brujo postergado

En Santiago había un deán que tenía codicia de aprender el arte de la magia. Oyó decir que don Illán de Toledo la sabía más que ninguno, y fue a Toledo a buscarlo.
El día que llegó enderezó a la casa de don Illán y lo encontró leyendo en una habitación apartada. Éste lo recibió con bondad y le dijo que postergara el motivo de su visita hasta después de comer. Le señaló un alojamiento muy fresco y le dijo que lo alegraba mucho su venida. Después de comer, el deán le refirió la razón de aquella visita y le rogó que le enseñara la ciencia mágica. Don Illán le dijo que adivinaba que era deán, hombre de buena posición y buen porvenir, y que temía ser olvidado luego por él. El deán le prometió y aseguró que nunca olvidaría aquella merced, y que estaría siempre a sus órdenes. Ya arreglado el asunto, explicó don Illán que las artes mágicas no se podían aprender sino en sitio apartado, y tomándolo por la mano, lo llevó a una pieza contigua, en cuyo piso había una gran argolla de fierro. Antes le dijo a la sirvienta que tuviese perdices para la cena, pero que no las pusiera a asar hasta que la mandaran. Levantaron la argolla entre los dos y descendieron por una escalera de piedra bien labrada, hasta que al deán le pareció que habían bajado tanto que el lecho del Tajo estaba sobre ellos. Al pie de la escalera había una celda y luego una biblioteca y luego una especie de gabinete con instrumentos mágicos. Revisaron los libros y en eso estaban cuando entraron dos hombres con una carta para el deán, escrita por el obispo, su tío, en la que le hacía saber que estaba muy enfermo y que, si quería encontrarlo vivo, no demorase. Al deán lo contrariaron mucho estas nuevas, lo uno por la dolencia de su tío, lo otro por tener que interrumpir los estudios. Optó por escribir una disculpa y la mandó al obispo. A los tres días llegaron unos hombres de luto con otras cartas para el deán, en las que se leía que el obispo había fallecido, que estaban eligiendo sucesor y que esperaban por la gracia de Dios que lo elegirían a él. Decían también que no se molestara en venir, puesto que parecía mucho mejor que lo eligieran en su ausencia.
A los diez días vinieron dos escuderos muy bien vestidos, que se arrojaron a sus pies y besaron sus manos y lo saludaron obispo. Cuando don Illán vio estas cosas se dirigió con mucha alegría al nuevo prelado y le dijo que agradecía al Señor que tan buenas nuevas llegaran a su casa. Luego le pidió el decanazgo vacante para uno de sus hijos. El obispo le hizo saber que había reservado el decanazgo para su propio hermano, pero que había determinado favorecerlo y que partiesen juntos para Santiago.
Fueron para Santiago los tres, donde los recibieron con honores. A los seis meses recibió el obispo mandaderos del Papa que le ofrecía el arzobispado de Tolosa, dejando en sus manos el nombramiento de sucesor. Cuando don Illán supo esto, le recordó la antigua promesa y le pidió ese título para su hijo. El arzobispo le hizo saber que había reservado el obispado para su propio tío, hermano de su padre, pero que había determinado favorecerlo y que partiesen juntos para Tolosa. Don Illán no tuvo más remedio que asentir.
Fueron para Tolosa los tres, donde los recibieron con honores y misas. A los dos años recibió el arzobispo mandaderos del Papa que le ofrecía el capelo de cardenal, dejando en sus manos el nombramiento de sucesor. Cuando don Illán supo esto, le recordó la antigua promesa y le pidió ese título para su hijo. El cardenal le hizo saber que había reservado el arzobispado para su propio tío, hermano de su madre, pero que había determinado favorecerlo y que partiesen juntos para Roma. Don Illán no tuvo más remedio que asentir. Fueron para Roma los tres, donde los recibieron con honores y misas y procesiones. A los cuatro años murió el Papa y nuestro cardenal fue elegido para el papado por todos los demás. Cuando don Illán supo esto, besó los pies de Su Santidad, le recordó la antigua promesa y le pidió el cardenalato para su hijo. El Papa lo amenazó con la cárcel, diciéndole que bien sabía él que no era más que un brujo y que en Toledo había sido profesor de artes mágicas. El miserable don Illán dijo que iba a volver a España y le pidió algo para comer durante el camino. El Papa no accedió. Entonces don Illán (cuyo rostro se había remozado de un modo extraño), dijo con una voz sin temblor:
—Pues tendré que comerme las perdices que para esta noche encargué.
La sirvienta se presentó y don Illán le dijo que las asara. A estas palabras, el Papa se halló en la celda subterránea en Toledo, solamente deán de Santiago y tan avergonzado de su ingratitud que no atinaba a disculparse. Don Illán dijo que bastaba con esa prueba, le negó su parte de las perdices y lo acompañó hasta la calle, donde le deseó feliz viaje y lo despidió con gran cortesía.

(Del Libro de Patronio del infante don Juan Manuel, 
que lo derivó de un libro árabe: Las cuarenta mañanas y las cuarenta noches)



En Historia universal de la infamia (1935)
Foto original color: Esmeralda Martínez-Tapia:
Borges y Kodama in front of First Church, 1983
The Five Colleges of Ohio Digital

domingo, 23 de febrero de 2020

EL MILAGRO ITALIANO CONTADO POR G. BOCCA




De vuelta en la librería "Milagro italiano" de 1962, el primer libro que cuenta la historia del auge de Italia. Un país lleno de fallas como hoy, pero optimista y sobre todo más humano, quizás porque a pesar de todo, sigue siendo muy pobre.

Fabrizio Ravelli

El viaje de Giorgio Bocca en el país que estaba cambiando su piel


Al principio era Vigevano: «Ganar dinero, ganar dinero, ganar dinero: si existen otras perspectivas, me disculpo, no las he visto. Cincuenta y siete mil habitantes, veinticinco mil trabajadores, millonarios en batallones uno al lado del otro, ni siquiera una librería ". Incipit legendario, que generaciones de reporteros han memorizado.

Y a partir de ahí, de Vigevano y de esa burlona contabilidad, el libro de 1962 que Feltrinelli ahora reproduce (con un prefacio de Guido Crainz). Ese milagro al estilo italiano que hizo que los periodistas soñaran con escribir como Giorgio Bocca, pero que podría haber enseñado a legiones de intelectuales y políticos (especialmente hoy) a saber y contarle a un país. La Italia de los años 50 y 60, del milagro (la definición fue bautizada por el Daily Mail) que estaba cambiando todo: economía, industria, consumo, costumbres, vestimenta, ideologías.

Un "milagro" periodístico en el que Bocca se mueve con la vitalidad de aquellos que ven el cambio posible. Tiene 40 años, es un enviado para el Día de Mattei dirigido por Italo Pietra, un ex partidista también.

Y "la agresión petrolera de Mattei" se traduce en una línea política (neocapitalista, reformista, con un ojo puesto en los socialistas y la izquierda demócrata cristiana): "Y el provincial que era", escribió Bocca en la autobiografía, "retrocedió, porque la segunda vez volvió a la esperanza como en la guerra partisana, en un país secular moderno donde el periódico de Eni daría voz a una nueva cultura industrial, para pensar que nos convertiríamos en el periódico de la aristocracia obrera y la tecnocracia que estaban haciendo. Italia es un país rico y moderno ».

Un periódico valiente "hacia el antiguo establecimiento": "El Día de la Piedra y Mattei me dio el visto bueno para descubrir Italia". Y así sucesivamente, especialmente hacia la provincia industrial, un gran desconocido, con su caos, vitalidad y vulgaridad, conquistas y agitaciones.

Una "mina a cielo abierto" lo llama Boca. Quien cava y cuenta, con un método también el nuevo para el periodismo italiano: mucha preparación de datos sobre la realidad, muchos libros leídos detrás de él, un gran número de personas se reunieron (y muy pocos mencionaron entonces), un enfoque muy personalizado del testigo que él dice: "He visto esto y entiendo esto".

Desde el vitalismo y la vulgaridad del "milagro", Bocca está asombrado, divertido, disgustado pero también fascinado: «Que Italia tenía un espíritu alegre y vivo a pesar de las dificultades de la vida porque estaba atravesado por una idea o una gran esperanza o una gran ilusión de progreso. La actitud de un periodista como yo con respecto a las primeras manifestaciones del consumo masivo, del bienestar generalizado fue al mismo tiempo crítica y adhesión: crítica de las formas, adhesión a la sustancia ».

En todo caso, la burguesía que no puede llegar a ser una clase dominante lo ha decepcionado: «Parece increíble que una clase tan rica en estilo de producto, apego al trabajo, atrevimiento comercial, gusto de fabricación no pueda entender que una empresa, la sociedad en la que él vive, no puede continuar sin un orden social sólido, sin intereses e iniciativas intelectuales, sin un orden. En otras palabras, sin una civilización que no sea la pura y simple del consumo ». Fabricantes de calzado de Vigevano, tejedores de Carpi, donde sea que el "milagro" acumule fortunas recién nacidas.
Boca, no hace falta repetirlo, no solo es el despiadado investigador de la realidad, y de hecho, dado que escribe divinamente y tiene un ojo infalible, se ofrece destellos de pura diversión: Imaièr, los tejedores, esos tipos cordiales, tal vez demasiado, vestidos a la última moda, con caras de color tierra y sangre como la de un Adán celta, simplemente amasado ».

El "milagro" tiene muchas caras: en Foggia "está ahí antes de que exista, existe porque debe venir, es un milagro en la palabra, las personas a quienes se les ha prometido han comenzado a anticiparlo".

En Siena, el milagro ocurrió siete siglos antes, y todavía se recuerda con nostalgia: el boom también está aquí, "pero el parvenus se detuvo en Poggibonsi". Entre los edificios ancestrales del Dugento, las cacerías y los tapices, no se puede encontrar el Bocca nacido en Cuneo: «En estos días me siento muy ocupado. Durante el día me siento incómodo entre estos hombres que tienen perfiles etruscos y rasgos nobles, entre estas mujeres con rasgos finos y deliciosos. Por la noche, en mi habitación, descubro en el espejo la pesadez, la aspereza, la opacidad de mis rasgos celtas, simplemente romanizados ».

El "milagro" en Milán es el de los cafés enriquecidos, pero también el de los viajeros entumecidos al amanecer que Bocca va a encontrarse en Palazzolo sull'Oglio: «Despierta a las cuatro y media, cuarto frío, agua fría, sacramentos y así hasta estación'.

Y con el "milagro" también el "milagroso", el famoso que retrata Bocca: de Guttuso (una obra maestra), Mina al principio, Alberto Sordi y Walter Chiari, un Omar Sivori que se burla de la disciplina de la Juventus en Saboya.

La república - 23 de noviembre de 2018

El periodista Giorgio Bocca en 1978.
El periodista Giorgio Bocca en 1978. CORDON PRESS

Giorgio Bocca, duro cronista de la sociedad italiana

El escritor fue un referente del periodismo de izquierdas

sábado, 22 de febrero de 2020

EN MEMORIA DE MARILYN MONROE



Foto de P. Halsnan

Tomo del blog de Salvatore Lo Leggio una página de historia de la cultura estadounidense (y no solo), en mi opinión extraordinariamente aguda. 

El artista juega con el bailarín. Un recordatorio de Marilyn Monroe

 Tommaso Chiaretti


Hicieron una serie de bromas sádicas: la más cruelmente refinada fue una fotografía de Philippe Halsnan: Marilyn está agachada en el suelo, en un rincón de su casa (o tal vez en un teatro de luces adecuadamente decorado), lleva una bata negra transparente y lee un libro, manteniéndolo a la distancia máxima permitida por los brazos, debido al defecto subrayado de la vista. Se apoya contra un estante lleno de libros bien alineados, que no tienen el aire de un bolsillo, sino papeles caros no leídos. La pose es completamente extravagante. Pero para hacerlo más doloroso, hay una fotografía colocada en el centro óptico de la pintura, en el gabinete a la derecha: un retrato de Eleonora Duse. La combinación es traicionera e indignante, es el signo de una de las tantas violencias que la sociedad estadounidense, o la sociedad masculina estadounidense más reductiva, o si queremos la sociedad masculina "inteligente" estadounidense, ejerció sobre Marilyn. Hay otra fotografía, la que la retrata bien envuelta mientras sube las escaleras del Actor's Studio, y otra, más sutil y refinada, porque es de
Avedon. Sirvió para ilustrar el conocido artículo de Arthur Miller: "Mi esposa Marilyn", donde el orgullo, la vanidad de la posesión completa de la cosa, ya es evidente en el título. Marilyn está en el fondo, él es el protagonista, el intelectual severo que se permite sonreír mientras el bailarín le envuelve el cuello.
Un editor argentino, meritorio por publicar Brecht, me habló del angustiado desconcierto de algunas de sus visitas a la casa de Miller, en el momento en que los peregrinos del siniestro mártir europeo Montand y Signoret habían aterrizado en América: que estaban acurrucados en la sala de estar para discutir sobre Sartre y la represión. Sí. Y ella, Marilyn, pasó largas y alejadas neuróticas pausas consoladoras para lavarse el pelo. Y la actriz francesa madura ordenó a la niña inmadura con el suéter de angora que trajera hielo para el whisky. Mejor que Joe Di Maggio, que pasaba noches insaciables mirando la televisión al pie de la cama: una violencia más tangible y segura, un espejo servil del estilo de vida estadounidense incontestado.
En el Actor's Studio , frecuentado por un puñado de genes, incluida la actuación introvertida, Stanislavsky le dio a leer para interpretar a la solterona cojera Bianche Dubois en el tranvía llamada Deseo . Otros le dijeron que había un personaje hecho a medida para ella, y era el Gruscenka de los hermanos Karamazov., y ella repitió, sin entender por qué los periodistas se reían. Mankievicz, quien encontró un libro de poemas de Rilke en su bolso, la atacó en público, ¿qué le pasaba al leer esas cosas? ¿Alguien te lo recomendó? Por supuesto, los llamados intelectuales culpables tienen muchos, y sobre todo tienen ese maldito complejo de Pigmalión, por lo que están seguros de que no pueden seducir a una mujer excepto con una lista de libros para leer, compilados como si respondieran una encuesta del suplemento literario. de los tiempos. Y luego, como sabemos, son capaces de explicar todo, cada pequeña y gran neurosis y anomalía de comportamiento: los fabulosos retrasos de Marilyn, una declaración obvia de inseguridad y su tartamudeo recurrente, hasta las deficiencias emocionales, e incluso su miopía, obviamente psicosomática.Psicopatología de la vida cotidiana de Freud, que certificó los valores catalogados de cada uno de sus lapsos.
La razón del tan consistente "efecto Marilyn" en algunas generaciones de intelectuales que lo han convertido en un mito es en esta rápida identificación del compañero sucumbido, de la tortura para saborear, de la posibilidad de repetir, quizás con gestos masturbatorios, la violencia más concreta. violación, la primera de muchas, que la pequeña Norma Jean había comenzado a sufrir a los nueve años de edad. A las figuras de mujeres y actrices intelectuales, y sobre todo dotadas de una gran autoridad masculina, a los ídolos andróginos como Joan Crawford y Bette Davis, y sobre todo al inquietante Garbo, todos capaces de vestir la ropa de damas y caballeros, ahora podía reemplazar algo que era inequívocamente todo sexo, sin otro chantaje. Mae West había estado allí, pero era otra cosa: arrojaba sexo a los hombres que se reían e insultaban. como una puta madura que conoce todos los vicios de su pobre y desafortunado cliente. Marilyn se presentó sin ninguna defensa, un buque insignia del que nos habríamos avergonzado si no hubiera sido por la envidia total que despertó. Y por lo tantoMiller podría declarar tontamente: "Me casé con la mujer más sexy del mundo". No estaba equivocado. Estaba equivocada, quien se había engañado a sí misma al casarse con el hombre más inteligente del mundo.
"La Repubblica", 31 de julio de 1977

viernes, 21 de febrero de 2020

G. MAHLER: "Viví una vida de papel".





     Estas fueron algunas de las últimas palabras pronunciadas por Gustav Mahler antes de morir: "Ich habe ein Papier gelebt", "Viví una vida de papel". Tal vez cualquier escritor o músico digno de ese nombre pensó algo como esto. Sin embargo, en palabras de Mahler, también creo que un sentimiento de culpa se hizo eco de no haber entendido completamente a la mujer de la que había estado locamente enamorado: su esposa Alma Schindlet, en ese momento considerada la mujer más bella de Viena. Alma lo había traicionado con Walter Gropius, el futuro fundador de la Bauhaus; y justo al final de la vida de Mahler, las declaraciones de amor por ella se multiplican. En el manuscrito de la Décima Sinfonía encontramos las palabras "Für dich leben, für dich sterben", "Para que vivas, para que mueras". De hecho, es aterrador pensar que la realización de una vocación artística dominante, destinada a aumentar el patrimonio de la humanidad, siempre implica el sacrificio de una criatura humana.

Marco Ninci

LAS MUJERES DE MESSINA CONTADAS POR ELIO VITTORINI


Elio Vittorini

Las mujeres de Messina es el título de una novela de Elio Vittorini, no juzgada entre las más exitosas, incluso por el propio autor. Una primera edición salió para Bompiani en 1949, una segunda, también modificada en aspectos esenciales, vio la luz para el mismo editor hacia fines de 1964. En "l'Unità", en octubre, bajo el título Alegoría y realidad en "Mujeres di Messina ”, un breve artículo y una breve entrevista con el autor dan cuenta de la inminente llegada de la nueva edición de la novela a la librería. Me pareció útil retomarlo, porque me parece que, hablando de sí mismo, Vittorini cuenta mucho sobre su forma de hacer libros (la edición se diría hoy), 
incluso los de los demás.

Las iniciales del señor casi seguramente se refieren a Michele Rago, quien en ese momento era una de las firmas más presentes en las páginas culturales del periódico PCI. (SLL)

Las mujeres de Mesina. Cómo funcionaba Vittorini 

Entrevista con el autor por el Sr.

En unos días, los lectores encontrarán en la librería la nueva edición del libro de Elio Vittorini, Las mujeres de Messina . La novela apareció por primera vez en volumen en 1949, después de ser publicada en episodios posteriores en "The Review of Italy", dirigida por Francesco Flora. A menudo, Bompiani había expresado su intención de reimprimirlo, encontrando la oposición del autor cada vez. Vittorini finalmente ha regresado a su trabajo, pero tuvo que reelaborarlo ampliamente y reescribir algunas partes. Más que una reedición, por lo tanto, es una nueva versión, que también despertará interés en aquellos que quieran comprender lo que se ha movido, bajo el aparente silencio, en la historia literaria personal del escritor. Las mujeres de MessinaEs, de hecho, un libro escrito inmediatamente después de la Liberación. La historia de la "mala cara", un personaje que más que ningún otro tenía, como fascista, un pasado para olvidar, se destacó de un grupo de personas colmadas que se detuvieron para reconstruir un pueblo abandonado en la meseta de los Apeninos de los escombros y redimir la tierra. Nacido en ese clima, el libro era alegórico desde el título: las mujeres de Messina acostumbradas a los terremotos a "traer piedras y mortero" para rehacer sus hogares. El fresco se realizó sobre un movimiento musical de coro y voces individuales que se hicieron eco de los motivos y conflictos de la época y, sobre todo, la contradicción entre los intereses de la antigua empresa propietaria y la atmósfera de renovación de esos meses inmediatamente posteriores al final de la guerra. Entre los libros de Vittorini, este es el intento más marcado de construir una novela de acuerdo con estructuras precisas sin abandonar los recursos de un lenguaje lírico, en el que, sin embargo, las recuperaciones de la tradición narrativa italiana fluyeron, comenzando por la vena manzoniana. Durante una reunión con el escritor tuvimos la oportunidad de hacerle algunas preguntas sobre los motivos y las formas de su trabajo. 
“Las razones por las que volví a este libro, dijo Vittorini, son muy simples. El libro no me satisfizo desde el principio. No era que quisiera cambiar la estructura, pero sentí que estábamos equivocados en su propia especie. No quería cancelar o cambiar un género con otro, un tipo con otro, una estructura con otra. Simplemente quería corregir lo que me parecían los errores cometidos dentro de su propia perspectiva, de la misma estructura.

P. ¿Esta falta de rigor interno también se refiere a los reflejos del clima posresistencial en el que se concibió el libro?
R. No, el clima es la parte de la perspectiva que se ha mantenido intacta. Solo me molestó en mi propio trabajo de investigación, en el esfuerzo de renovación, tener esta cosa fallida detrás de mí. Al principio, es decir, en 1952, cuando volví allí por primera vez, siempre trabajé en las copias antiguas del libro. Eran correcciones de margen, recortes, reorganizaciones. En 1957 fui allí de nuevo. E incluso entonces revisé y corté. El problema de la tercera parte seguía siendo insoluble, ya que la tercera parte, tal como estaba, lo encontré absolutamente falso, absolutamente perdido. Fracaso no solo en sí mismo, en el rigor estructural interno; incumplimiento de la historia, en comparación con el clima de ese momento. Podría aceptar el experimento de un grupo humano que accidentalmente lo hace porque hay un atmósfera en ese sentido particular y existe ese cierto empuje. Pero no pude aceptar la solución y la duración. A partir de ese momento, el libro se volvió abstracto, de lo que creo que era la realidad italiana de entonces.
De ahí la necesidad de reescribir la última parte. El centro del libro cambia. Ya no es el personaje principal, el hombre culpable que quiere redimirse voluntariamente y solo puede redimirse participando en un trabajo común. Comprobando el rigor interno de la historia en comparación con las historias del momento, tuve que convencerme de que el personaje es secundario. El centro luego me movió hacia la relación, la relación real entre el grupo y el resto del país. En cierto punto, los del grupo se dan cuenta de que están aislados. Son precisamente los partidarios quienes van a decirle. Los del grupo son rechazados, caídos en la condición de campesinos, mientras que los campesinos aislados pierden el mordisco en la vida social del país.

P. ¿En qué sentido se modifica internamente la estructura narrativa?
R. Escribí Las mujeres de Mesina en la época del "Politécnico". En ese momento estaba muy polémico contra ciertas interpretaciones constrictivas del realismo socialista. Estaba polarizando, y no me había dado cuenta de que, narrando, estaba en el realismo socialista. De hecho, precisamente dentro de los errores y aspectos de las ilusiones que reproché polémicamente por el realismo socialista. Las actitudes asumidas en la parte de no ficción de mi trabajo estaban en contra. En las mujeres de Messinano solo hubo evidencia, sino una prueba fallida del realismo socialista. Y me parece que el mal resultado provino del hecho de asumir lo que la vieja tradición naturalista aceptaba sin realismo. De ahí la necesidad de centrar el libro en un personaje que es malo a priori y que también es bueno a priori, de acuerdo con una concepción particular del mundo. Así que esta lucha interna se presentó en el hombre individual, lo que luego encontré insatisfactorio. En la práctica, parece que he realizado una operación antielegórica. El grupo que terminó siendo casi una alegoría en la sociedad se reduce a su extensión con la sociedad. Por supuesto, tuve que respetar la condición de la novela, también en la elección lingüística. He eliminado muchas cosas viejas y obvias; También tuve que cortar páginas que podrían considerarse "exitosas". Pero sin rechazar el todo, el contexto del libro, que pertenece a un momento de mi historia. Esto lo tuve que respetar.

Artículo publicado por "l'Unità", 25 de octubre de 1964, tomado  blog de 

AMOR HINDÚ: eros y ascetismo



Traducido por primera vez «La historia de Shiva y Parvati», un espléndido poema que representa la visión tántrica de la sexualidad.

Giuliano Boccali
Kalidasa siglo IV-V AD) Eros y ascetismo: amor hindú

Como suele ser el caso en los mitos indios, un demonio, Taraka en este caso, se ha apoderado del universo y causa estragos en él; ninguno de los dioses puede vencerlo, pero el creador Brahma afirma que un dios que aún no existe, hijo de Shiva y Parvati, podrá vencerlo. Su nombre será Kumara y el poema de su origen (Kumarasambhava en sánscrito), traducido por primera vez al italiano, es la hermosa historia de amor de sus padres divinos, una historia que libera una gran densidad de significados destinados a expandirse.
Como muchos 'cuentos de hadas', comienza con la descripción del reino rico y feliz donde nació y creció el protagonista Parvati: el de su padre Himalaya, rey supremo de las montañas, cuya extraordinaria descripción se ofrece al principio; mientras se informa brevemente a la heroína sobre la concepción, el nacimiento acompañado de signos auspiciosos, la feliz infancia y adolescencia para describir su maravillosa forma a la edad de dieciséis años, considerada en la India antigua como la perfección física tanto para La mujer es para el hombre. Y esta descripción completa de Parvati es la primera belleza femenina tan extensa de toda la literatura india, representando el prototipo de una expresión literaria destinada al gran éxito también como una forma autónoma.

La canción inicial termina con una breve descripción de Shiva inmerso en el ascetismo como un refugio del dolor lacerante de su duelo por la trágica muerte de la primera novia, de quien Parvati es la reencarnación; Un adolescente ingenuo y ya enamorado, pero educado por su padre, la maravillosa niña se ocupa de complacerlo y atraerlo. Dios te deja hacerlo.
Kalidasa (IV-V siglo DC), el autor del poema, con esto coloca inmediatamente los dos polos de la figura del dios supremo que parece estar dividido entre ascetismo y eros, o mejor para integrarlos en él mismo, marcas de su Urquhartties complejas entre las cuales no hay mediación. La polarización particular ascesi-eros también repercute en la figura de la niña divina y en todo el poema, incluso si el amor está destinado a prevalecer aquí definitivamente también por razones obvias de la trama.
Como siempre sucede en las obras indias clásicas de mayor valor poético y mejor coherencia interna evidente, se colocan las estructuras de significado fundamentales de la obra, que coinciden en este caso con las de toda la civilización india; de hecho, parece alimentarse incesantemente de desapego y deseo puesto en una condición que no es tan contradictoria como especular.

Y así, para vencer la refractariedad de Shiva al amor se llama el Cupido indio, Kama, quien, al igual que su colega occidental, trabaja con un arco y flechas; el mal, sin embargo, los ignora: perturbado en su profunda meditación, en un impulso incontrolable de ira, el Gran Asceta incinera al arquero inconsciente con la energía liberada por su tercer ojo.
Por lo tanto, conquistar Shiva no es el dardo del dios del amor, sino el inteligente Parvati, quien lo atrae compitiendo con él en un ascetismo implacable. La boda triunfal en la capital del reino, fantasmagórica y festiva, y una noche de amor sin fin coronan la historia de una de las parejas más queridas de la religión hindú y la imaginación mundial, capaz de sorprender a los lectores de todas las edades.

Compuesta de acuerdo con los principios refinados de la literatura india clásica, construida de manera magistral en la exploración de episodios y sentimientos, La historia de Shiva y Parvati también puede leerse como una introducción poética a los grandes temas de la relación entre el ascetismo y el erotismo y la visión tántrica. de sexualidad Detrás y a través de la trama icónica de significados profundos, el arte de Kalidasa siempre brilla, quizás el mayor genio poético de la India clásica, capaz de evocar todos los aspectos de la emoción.
Y esto se revela sobre todo en las imágenes originales que se repiten copiosamente en el poema, inspiradas en particular por la naturaleza, por combinaciones de colores, por destellos repentinos y juegos de reflejos luminosos, por valientes comparaciones y contrastes de formas. Aquí, por ejemplo, hay un verso de la descripción de la salida de la luna (VIII, 60) con el que Shiva encanta a su novia: «El Este, incitado por la noche, revela / como secreto este círculo de la luna, / la aparición sostenida hasta final del día, / antes de que pueda ver la sonrisa de una luz tenue ».

Pero hay otro aspecto de la poesía de Kalidasa que queremos destacar; Un aspecto no muy extendido en la mentalidad india, que se puede llamar "humanista" y que, en mi opinión, encuentra un consenso particular en la sensibilidad del lector europeo actual. Se expresa con rasgos de gran atención a los detalles concretos de las relaciones, como en el caso del versículo III, 22, donde el rey del celestial Indra despide a Love a quien acaba de confiar la misión de perforar a Shiva:

"" ¡Debe ser así! " Recibiendo como una guirnalda en la cabeza / la orden de su señor, comenzó el amor embriagador; / con una mano áspera para incitar a su elefante Airavana, / Indra tocó su cuerpo ».

La mano "áspera" (¡de un Dios!) Para acariciar al elefante, su vehículo y compañero es un rasgo brillante, absolutamente único en la costumbre poética india. Sin embargo, el lector no habrá perdido el rasgo irónico en la comparación de la actitud de Amor que recibe "como una guirnalda en la cabeza", es decir, como una coronación triunfal ... el orden astuto que lo incinerará.

Pero la perspicacia psicológica de Kalidasa no solo vive en representaciones sutilmente irónicas o mundanas; en otros lugares, de hecho, anima los dos sentimientos más fuertes de los protagonistas de la verdad, el dolor y el amor. Este es el caso de las estrofas (VII, 74) que evoca la radiante alegría de Shiva justo antes de la ceremonia de boda con su amada:

"Al unirse a la joven, la luna de su rostro cada vez más bella, / los lotos de los ojos de Shiva florecieron, / las aguas de su alma se aclararon: / se volvió como el mundo cuando se une a la temporada de otoño".

Es decir, se convirtió en el mundo después de la temporada de lluvias, con el aire transparente, el cielo despejado, las noches blancas iluminadas por la luna de encanto encantador ... Podríamos multiplicar los ejemplos, tal vez terminaríamos recordando cada verso del poema, como podría sucederle a otros obras maestras del propio Kalidasa y otros grandes poetas indios: donde cada verso, si se escucha en un gusto lento y absorto, revela la magia de las resonancias secretas, de las correspondencias sutiles entre el mundo externo, natural o humano, y la interioridad silenciosa.

Il Sole 24Ore - 18 de febrero de 2018
La historia de Shiva y Parvat.
Marsilio

http://cesim-marineo.blogspot.com/2018/04/l-amore-indu-eros-e-ascesi.html?view=magazine

David Foster Wallace - Borges en el diván

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